La entrada que os propongo hoy es
curiosa y quizás hasta discutible por mucha gente, lo entiendo, y lo mismo crea una cierta polémica oyéndome a
mí decir esto, pero aun así me voy a arriesgar, porque realmente en mi espíritu
esta ayudaros y poneros la realidad en la mano de forma completamente aséptica, mostrándoos otro punto de vista ya que no todo en la
fotografia es tener un buen equipo, sino tener el que se ajusta de verdad a
nuestras necesidades.
Hoy voy a hablar del cambio a un
objetivo mejor y de lo que notaremos en las imágenes pero haciéndoos pensar un poquito para que antes de dar el paso juzguéis mejor su conveniencia en comprarlo o no en función de vuestras
circunstancias, porque no siempre merece la pena para algunos creedme,
a menos que claro os sobre el dinero.
Algunas veces nos dejamos llevar
por comentarios en webs especializadas casi siempre dirigidos a profesionales y
nos embarcamos en la compra de un objetivo mucho más caro y por tanto desde
luego mejor, pero donde esa mejora que está muy bien para un profesional, para
nosotros realmente (aficionados medios o que empezamos) algunas veces no es
algo necesario y hasta quizás el cambio no se nota en ciertas circunstancias
como os voy a mostrar para que así conozcáis una parte de realidad que creo no
se cuenta.
Os aseguro que algunas veces es
difícil ver la diferencia hasta para mi y si somos capaces de verla resulta que
es una diferencia no tan grande o simplemente que no nos molesta a los
fotógrafos normales esa “perfección en los bordes”, pudiendo trabajar con un
objetivo algo “peor” obteniendo resultados
fabulosos hasta que ya dominando la fotografía nos lancemos a algo diferente
pero porque ya sabemos que hay de malo en lo que tenemos y ya entonces cambian nuestras circunstancias.
Por favor no entendáis mal mis
palabras, porque en absoluto estoy en contra de comprar objetivos mejores o con
mas prestaciones, más luminosos etc, y por tanto de más calidad, de hecho yo
tengo alguno, pero lo que quiero haceros ver es que algunas veces no nos merece
la pena esa “ganancia de calidad” para el uso que luego le vamos frente al
coste que tiene. Sé que esto es discutible y por eso lo comentaba al principio.
Este baremo de calidad depende
de la lupa con que lo veamos y que pongamos,
y un ejemplo muy sencillo quizás nos de la luz,
mirad esta imagen: