Muchas veces cuando vamos a ampliar nuestro equipo, nos planteamos
el siguiente dilema: ¿que será mejor comprar un nuevo cuerpo de cámara o
manteniendo este comprarme un nuevo objetivo?
Esa
duda se tiene siempre y es algo normal planteársela pero no por eso no
es algo que los que empiezan o lleven un cierto tiempo no se planteen,
ya que creo que el que lleva muchos más años metido en la fotografía
tiene claro que necesita de verdad.
¿Por qué ocurre esto? Pues
porque los tiempos avanzan y llega un momento que ante la inmensa oferta
de cámaras cada vez mejores y objetivos también mejores, junto que
empezamos a ver que a nuestras fotos les falta “algo”, nos planteamos la
pregunta de que si cambiásemos algún elemento que ganaríamos,
¿podríamos mejorar nuestras imágenes con un cambio?

Aquí
en esta entrada os quiero dar mi opinión, y quiero que la toméis sólo
como eso, esto es, como veo yo este tema porque seguro que otras
personas lo ven diferente y pueden tener las mismas razones que yo para
decir lo contrario, pero aun así me quiero atrever a “mojarme” un poco
en este tema.
¿Por qué podemos necesitar cambiar de cámara?