La verdad es que nunca he puesto
una entrada aquí en el blog donde combine la cocina y la fotografía y quería poner una entrada desenfadada sin datos técnicos ni cosas así, y hoy dado
que estoy lejos de mi casa y eso de la morriña siempre afecta, os propongo una
entrada donde mezclo la cocina y la fotografía, haciendo unas torrijas ya que
pronto estaremos en Semana Santa y claro está documentado fotográficamente, eso
sí, con mucho cuidado de no manchar la cámara de grasa, o que se nos caiga a la
sartén, como ya me ocurrió una vez.
En este tipo de fotografía lo
bueno es no usar el flash porque el ambiente debe salir natural y el flash
siempre va a estropear algo este ambiente, hay que ser un maestro para tener
esa iluminación correcta con el flash, rebotándolo y no de forma directa o
quizás incluso con dos flash sincronizados, eso sería lo mejor, pero nunca con
el flash de frente al plato.
Yo dado que no quería montar un
lio en la cocina, he optado por subir el ISO porque las cámaras de hoy en día permiten
ISO altos sin degeneración a penas, y esto se puede aprovechar muy bien
aprovechando esta circunstancia he disparado todas con esta técnica.
Para trabajar aquí prefiero usar
una óptica angular porque las cocinas son estrechas de esta forma puedo
trabajar a gusto recogiendo bien toda la imagen o la acción sin retirarse mucho
así como hacer algún recorte para los detalles, es cierto que no he podido
compaginar bien todo, la grasa y la cámara siempre debería estar disociadas y
alguien además debería apoyarnos en el tema, sólo una persona es muy complicado
y difícil de manejar sartén y cámara a la vez, pero bueno, os muestro un poco
mas de mi vida diaria fotografiada. Espero que os gusten ya que aquí es más el
comérselas después, que la fotografía en sí de esta forma tenemos una entrada en el blog relajada. Otro
día os diré como hacer fotos de forma más profesional a una muestra que se
quiera realizar de un producto.